arquitectura 3D

Impresión 3D y restauración de la arquitectura

Hasta ahora, la impresión en 3D se conocía sólo en campos, por ejemplo, de la industria, la creación de prototipos y el ensamblaje de piezas y artículos para uso individual, pero los cuidadores y restauradores de patrimonio han optado por utilizar esta innovación para reproducir piezas grabadas y obras maestras, a las que se alude frecuentemente como «ingeniería digital inversa». Les permite reproducir la historia desde otro punto de vista trayendo el pasado al presente. Además, gracias a ello, las generaciones venideras pueden conocer sorprendentemente mejor una gran cantidad de obras que se creían perdidas y dañadas.

Hay numerosos hitos enormes y figuras destrozadas por loa guerras, así como por los terremotos y otras maravillas características, y es una prueba extraordinaria conseguir duplicados indistinguibles del considerable número de obras, sin embargo, el primer valor debe considerarse siempre, tanto en estructura como en material, por mucho que se pueda esperar. Por eso es importante elegir en qué obras se puede intervenir y en cuáles no.

¿Cuál es el procedimiento?

Se dice que es sencillo hacer una reconstrucción con impresoras 3D, pero detrás de esto hay un procedimiento bastante complicado.

Primero necesitamos saber si la pieza puede ser rehecha y si aceptará bien incluir nuevos segmentos, a la luz del hecho de que tal vez estamos tratando de recrear una pieza que está descomponiéndose sin remedio.

Si se decide continuar, el objeto será capturado por un escáner 3D o por fotogrametría, esto dependerá del objeto que estemos manejando. La fotogrametría es una estrategia de filtrado dependiente del surtido de focos por ángulos para fotografías de un objeto desde varios puntos para crear así el modelo 3D. La decisión de una las dos técnicas dependerá en la pieza, en caso de que sea una pieza de demasiado grande, la fotogrametría es definitivamente la estrategia más razonable. Se dedicará todo el tiempo que haga falta, ya que es la parte más significativa, es importante adquirir un modelo 3D que sirva y que nos proporcione el máximo de detalles posibles de la pieza a reconstruir.

Una vez llegados a este punto ya tenemos el objeto en forma digital y lo podríamos guardar en un registro.

Después, para poder añadir las partes que se necesitan para reconstruir el objeto, se recurre modelado 3D, consiguiendo unas formas exactas a la pieza original. Una vez está listo ya se puede imprimir el modelo 3D. Hay que elegir un material acorde para cada tipo de arquitectura para que se acople de la mejor manera posible. Además, hay que considerar te puede que sea necesaria la retirada de la pieza entera, por lo que la elección del material es muy importante.

Son muchas las arquitecturas y las obras en museos reconstruidas con la tecnología de impresión 3D. Sin ir más lejos, en España se restauró la escultura de Gargallo, «El violinista». No cabe duda que los restauradores han encontrado en la tecnología 3D una herramienta para facilitar el trabajo en la restauración de arquitectura y monumentos.